Efecto rebote: Como evitarlo

Publicado por Naturalena en

Guía: Cómo evitar el efecto rebote

evitar el efecto rebotePaso 1: Tener claro tus objetivos.

Lo más importante antes de empezar cualquier tratamiento o dieta es tener claro que se quiere hacer de verdad, es decir, ser serios ya que no se trata solo de una mera apariencia estética, sino que tu salud está en juego, tienes que ponerte una meta alcanzable y realista, y no querer alcanzar las cosas muy rápido o en poco tiempo, pues lo único que harías sería perjudicar tu salud. Para ello debes empezar por hacerte unas preguntas:

  1. ¿Estoy dispuesta a cambiar mi manera de comer?

  2. ¿Qué me motiva a empezar?

  3. ¿Realmente quiero hacer una dieta?

  4. ¿Por qué?

  5. ¿Qué objetivos son los que quiero alcanzar?

Paso 2: Ir poco a poco

No solo lo decimos nosotros, los médicos lo corroboran. Una característica que tienen todas las personas que al salir de cualquier dieta vuelven a coger peso es que han ido demasiado rápido, no se puede perder en 10 días lo que se ha estado acumulando durante 10 años, hay que tener paciencia y no querer conseguir los resultados sin esfuerzo y en un periodo de tiempo corto, se recomienda adelgazar entre 1 y 2 kilos a la semana, no más de esto.

Paso 3: No pasar hambre

Este factor es muy importante, por eso nuestras dietas están especialmente formuladas para que no pases hambre con 4-5 comidas diarias. Tú las tendrás que adaptar a tus horarios pues cada persona lleva un estilo de vida distinta.

 

Uno de los principales motivos por los que no se debe pasar hambre es porque esto puede provocar un aumento de ansiedad o apetencia hacia alimentos lo recomendados que te llevan a saltarte la dieta y tener fluctuaciones de peso.

Paso 4: Disfruta de la comida ligera

La dieta se tiene que percibir como algo positivo, un nuevo camino donde la salud no esté reñida con el placer, hay que saber encontrarle el gusto a cocinar alimentos sanos y comer de una forma más ligera, de esta manera te será más fácil mantener los buenos hábitos una vez hayas terminado el tratamiento.

Paso 5: Compaginar la vida social con la dieta

Esto quiere decir que no tienes porque privarte de vez en cuando de una cena con tus amigos, familiares, etc. no por estar siguiendo un tratamiento tienes que dejar de hacer estas cosas, si algún día sales a cenar o vas a casa de alguien probablemente no comas aquello que pone en tu dieta, relájate y disfruta del momento, no pasa nada, una vez es una vez.

¡Eso sí! No por haberte saltado una comida tienes que rendirte y beber alcohol o sobrepasarte con los dulces, recuerda que siempre debes moderarte, sino el organismo puede empezar a transtornarse y puedes tener el efecto contrario al que deseas.

Paso 6: Compensar los excesos

Hay que aprender a combinar los alimentos, conocer que cantidad debes comer de cada tipo y como debes compensar los excesos.

Una vez terminada la dieta debes poder comer de todo de una manera equilibrada, variada y con moderación, por si algún día consideras que has comido en exceso puedes compensarlo con otras comidas a lo largo del día para evitar volver a coger los kilos perdidos.

Muchas personas lo intentan de una manera equivocada, por ejemplo, si han tenido una comida copiosa intentan compensarlo saltándose la cena, cenando solo fruta, yogur o leche con cereales. 

Todas estas opciones son desequilibradas y no siempre dan el resultado deseado. Te aconsejo que lo cambies por un puré de verduras con una patata pequeña y una tortilla de gambas, o una ensalada de espinacas, tomate, palitos de cangrejo, atún natural y un biscote de pan. No le temas al efecto rebote!

Paso 7: Tener una vida activa

como evitar el efecto rebote

Cuando una persona tiene un estilo de vida sedentario es difícil mantenerse delgado.

El cuerpo humano y el tamaño del estómago está preparado para recibir una buena cantidad de alimento varias veces al día y por lo tanto sentir a menudo sensación de hambre.

Las personas que se mueven poco tiene un gasto energético muy bajo y resulta más difícil sentirse saciado comiendo lo que realmente necesita su organismo.

La solución para evitar el efecto rebote es tan sencilla como ¡Moverse más! ¿Cómo? Busca un deporte que te guste, bájate una parada antes del metro o del autobús, sube y baja las escaleras en vez de coger el ascensor, camina o ves en bici para evitar coger el coche o la moto, aprovecha el verano para hacer actividades al aire libre, etc.

Paso 8: Realizar una dieta de mantenimiento

Para evitar el efecto rebote es imprescindible hacer una dieta de mantenimiento.

Las células del organismo tienen registrado cual es el peso habitual de la persona y siempre van a intentar mantenerlo estable.

Esto significa que al terminar una dieta el cuerpo va a intentar volver a su peso habitual y, por lo tanto, a ganar otra vez los kilos perdidos. ¿Cómo evitarlo? Con una dieta de mantenimiento.

El objetivo es hacer una dieta normocalórica para mantener el peso durante mínimo tres meses. Es el tiempo suficiente para que las células registren un nuevo peso «habitual» y el peso se mantenga.

Paso 9: Cambiar los hábitos

Si quieres evitar el efecto rebote, debes cambiar tus hábitos.

El cambio de hábitos es costoso pero necesario para tener una vida saludable y mantener el peso deseado. Una vez finalizada la dieta no se debe volver a comer como antes, ya que esas costumbres fueron las que te llevaron a tener un sobrepeso y te llevarían a ello otra vez.

Tampoco es adecuado hacer dieta pensando en todo lo que te comerás cuando la termines, al contrario, hacer dieta te tiene que enseñar una nueva forma de comer y disfrutar de ello.

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